09 de abril - SÁBADO DE LA V SEMANA DE CUARESMA, feria

 



  SÁBADO DE LA V SEMANA DE CUARESMA, feria
  Sabado de la I Semana del Salterio (Liturgia de las Horas,
  Tomo II)


Ç
HORARIOS
PARA LOS DÍAS DE SEMANA SANTA




PROGRAMA PARROQUIAL:
SÁBADO, 09 DE ABRIL

- Horario de la parroquia: abierta de 10.30 h. a 13.30 h. y de 17.00 h. a 21.30 h.

ERMITA DE MONTEMAYOR:

- Celebración del Vía Crucis, en procesión hacia la Parroquia con el Cristo de los Milagros (a las 17.00 h.).

HERMANAS DE LA CRUZ:

- Misa I Vísperas del Domingo de Ramos, en las Hermanas de la Cruz (a las 19.00 h.).

SAN FRANCISCO:

- Por motivos del montaje de los pasos de las Hermandades de la Borriquita y de los Remedios hasta el sábado después de Pascua (23 de abril) no tendremos Misa en San Francisco. Sólo habrá Misa en las monjas.



La Cuaresma:
Subir con Jesús a Jerusalén para reunir a todos los hombres





NOTICIAS DE ACTUALIDAD


    Portada

La escultora Elena Pilar Palomino, cambiada de golpe: «Era la certeza total de que Dios me ama»

Lejos de Dios y de la Iglesia, le encargaron hacer un San José para Nazaret: allí se convirtió

Cinco hospitales la rechazaron: un testimonio provida en pleno confinamiento

Los médicos la presionaban para abortar, aunque era ilegal... ella acudió a la Virgen de Ta'Pinu

Una saga de maestros y discípulos, 17.000 libros, más de 80.000 fósiles clasificados

La estirpe de curas geólogos y palentólogos que impulsó el Museo Geológico del Seminario barcelonés

Vídeos

  «Feliz Semana Santa» de un diputado

  Un «Veni Creator» masivo, ¿te apuntas?

  Mirada cisterciense sobre el mundo

  La cerveza trapense de Rochefort

  Pablo Martínez: alabanza al Salvador

Otras noticias

  Cantalamessa: «La gente busca pan y a menudo se les da un escorpión, palabras que no saben a Dios»

  La realidad sobre el aborto en un chiste: Chris Rock enfada a parte de los espectadores en su show

  Argüello: el Defensor del Pueblo debe investigar todos los abusos, no sólo a la Iglesia, y da cifras

  Cáritas pide marcar las dos casillas en la declaración de la renta y explica claramente por qué

Opinión

  El obispo apóstata , por Juan Manuel de Prada

Blogs

  La estrategia de la Iglesia sobre los abusos a menores , por En cuerpo y alma

  Hoy el reto del amor es que vayas a una iglesia , por El Reto Del Amor

  Obras son amores. Comentario para Matrimonios: Juan 10, 31-42 , por ProyectoAmorConyugal.es



SANTORAL DE HOY

Elogio: En el lugar llamado San Vicente, cerca de Briviesca, en la región española de Castilla, santa Casilda, virgen, que, nacida en la religión mahometana, ayudó con misericordia a los cristianos detenidos en la cárcel, y después, ya cristiana, vivió como eremita.


   San Máximo de Alejandría, obispo y confesor

En Alejandría, en Egipto, san Máximo, obispo, que, siendo presbítero, compartió el exilio y la confesión de la fe con el obispo san Dionisio, al que después sucedió. († 282)

   San Edesio, mártir

En la misma ciudad, san Edesio, mártir, hermano de san Apiano, que bajo el emperador Maximino reprochó abiertamente al juez el haber entregado a los leones a las vírgenes consagradas a Dios, y por esta causa fue detenido por los soldados, torturado y, finalmente, por perseverar en Cristo el Señor, arrojado al mar. († c. 307)

   San Demetrio, mártir

Cerca de Sirmio, en Panonia, san Demetrio, mártir, muy venerado en todo el Oriente y, especialmente, en la ciudad de Tesalónica. († s. III/IV)

   San Eupsiquio, mártir   

En Cesarea de Capadocia, san Eupsiquio, mártir, que bajo el emperador Juliano el Apóstata, por haber destruido el templo de la diosa Fortuna, sufrió el martirio. († c. 362)

   San Liborio de Le Mans, obispo   

En Cenomanum (hoy Le Mans), en la Galia Lugdunense, san Liborio, obispo. († s. IV)

   San Acacio de Amida, obispo

En Amida (hoy Diyarbakir), de Mesopotamia, san Acacio, obispo, que para redimir a unos persas cautivos y sometidos a crueles torturas, persuadió al clero y llegó a vender a los romanos los vasos sagrados de la Iglesia. († s. V)

   Santa Valdetrudis, fundadora   

En Castroloco (hoy Mons), de Henao, en Neustria, santa Valdetrudis, que fue hermana de santa Aldegundis, esposa de san Vicente Madelgario y madre de cuatro santos, y, a semejanza de su marido, se ofreció a Dios y recibió el hábito monástico en el cenobio fundado por ella misma. († 688)

   San Hugo de Rouen, abad y obispo   

En el monasterio de Jumiéges, también en Neustria, san Hugo, obispo de Rouen, el cual gobernó a la vez el cenobio de Fontenelle y las iglesias de París y Bayeux, y finalmente, tras renunciar a estos cargos, estuvo al frente del monasterio de Jumiéges. († 730)

   San Gauquerio, religioso presbítero

En Aureil, en la región de Limoges, en Francia, san Gauquerio, canónigo regular, que, para el clero, fue ejemplo de vida en común y de celo por las almas. († 1140)

   Beato Ubaldo Adimari, religioso presbítero   

En el monte Senario, en la Toscana, beato Ubaldo Adimari, presbítero de la Orden de Siervos de María, que pasó de la milicia terrestre al servicio de María, por obra de san Felipe Benizi. († 1315)

   Beato Tomás de Tolentino, presbítero y mártir   

En Tana, en la India occidental, beato Tomás de Tolentino, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que habiendo viajado hasta el imperio chino para anunciar el Evangelio, al dirigirse después hacia el territorio de los tártaros y de los hindúes coronó su misión con un glorioso martirio. († 1321)

   Beato Antonio Pavoni, presbítero y mártir   

En Bricherasio, cerca de Pinerolo, en el Piamonte, beato Antonio Pavoni, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que al salir de la iglesia, tras haber predicado contra la herejía, fue ferozmente apuñalado. († 1374)

   Beata Margarita Rutan, virgen y mártir

En Dax, Francia, beata Margarita Rutan, virgen y mártir, hermana de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, superiora de la comunidad en el hospital de Dax, muerta en la guillotina por mantener la confesión de Cristo. († 1794)

   Beata Celestina Faron, virgen y mártir

En el campo de concentración de Oswiecim o Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, beata Celestina Faron, virgen de la Congregación de las Pequeñas Siervas de la Inmaculada Concepción y mártir, la cual, al ser ocupada militarmente Polonia en tiempo de guerra, por mantener la fe de Cristo fue deportada a dicho lugar, donde, agotada por las privaciones, alcanzó la gloriosa corona. († 1944)

   Beata Lindalva Justo de Oliveira, virgen y mártir

En San Salvador de Bahía, Brasil, beata Lindalva Justo de Oliveira, virgen y mártir († 1993)


LITURGIA DE HOY

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

La Semana Santa

138. "Durante la Semana Santa la Iglesia celebra los misterios de la salvación actuados por Cristo en los últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica en Jerusalén".

Es muy intensa la participación del pueblo en los ritos de la Semana Santa. Algunos muestran todavía señales de su origen en el ámbito de la piedad popular. Sin embargo ha sucedido que, a lo largo de los siglos, se ha producido en los ritos de la Semana Santa una especie de paralelismo celebrativo, por lo cual se dan prácticamente dos ciclos con planteamiento diverso: uno rigurosamente litúrgico, otro caracterizado por ejercicios de piedad específicos, sobre todo las procesiones.

Esta diferencia se debería reconducir a una correcta armonización entre las celebraciones litúrgicas y los ejercicios de piedad. En relación con la Semana Santa, el amor y el cuidado de las manifestaciones de piedad tradicionalmente estimadas por el pueblo debe llevar necesariamente a valorar las acciones litúrgicas, sostenidas ciertamente por los actos de piedad popular.

Domingo de Ramos

Las palmas y los ramos de olivo o de otros árboles

139. "La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos "de la Pasión del Señor", que comprende a la vez el triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión".

La procesión que conmemora la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén tiene un carácter festivo y popular. A los fieles les gusta conservar en sus hogares, y a veces en el lugar de trabajo, los ramos de olivo o de otros árboles, que han sido bendecidos y llevados en la procesión.

Sin embargo es preciso instruir a los fieles sobre el significado de la celebración, para que entiendan su sentido. Será oportuno, por ejemplo, insistir en que lo verdaderamente importante es participar en la procesión y no simplemente procurarse una palma o ramo de olivo; que estos no se conserven como si fueran amuletos, con un fin curativo o para mantener alejados a los malos espíritus y evitar así, en las casas y los campos, los daños que causan, lo cual podría ser una forma de superstición.

La palma y el ramo de olivo se conservan, ante todo, como un testimonio de la fe en Cristo, rey mesiánico, y en su victoria pascual.



(Hasta la Hora Nona)

Misa de sábado (morado).

MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.

LECC.: vol. II.

- Ez 37, 21-28. Los haré una sola nación.
- Salmo: Jer 31, 10-13. R. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.
- Jn 11, 45-57. Para reunir a los hijos de Dios dispersos.

Liturgia de las Horas: oficio de sábado.

Martirologio: elog. prop. del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, pág. 44, y elogs. del 10 de abril, pág. 248.


Antífona de entrada Cf. Sal 21, 20. 7

Señor, no te quedes lejos, defiéndeme; porque soy un gusano, no un hombre, vergüenza de la gente, desprecio del pueblo.

Oración colecta

Oh, Dios, que has hecho a todos los renacidos en Cristo
pueblo escogido y sacerdocio real,
concédenos querer y realizar cuanto nos mandas,
para que el pueblo, llamado a la vida eterna,
tenga una misma fe en el corazón
y una misma santidad en los actos.
Por nuestro Señor Jesucristo.


LECTURAS DE LA MISA

Audio y comentario del Evangelio de hoy


PRIMERA LECTURA
Los haré una solo nación

Lectura de la profecía de Ezequiel (Ez 37, 21-28)

ESTO DICE el Señor Dios:
«Recogeré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los reuniré de todas partes para llevarlos a su tierra. Los haré una sola nación en mi tierra, en los montes de Israel. Un solo rey reinará sobre todos ellos. Ya no serán dos naciones ni volverán a dividirse en dos reinos.
No volverán a contaminarse con sus ídolos, sus acciones detestables y todas sus transgresiones. Los liberaré de los lugares donde habitaban y en los cuales pecaron. Los purificaré;
ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios.
Mi siervo David será su rey, el único pastor de todos ellos. Caminarán según mis preceptos, cumplirán mis prescripciones y las pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, en la que habitaron sus padres: allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David será su príncipe para siempre.
Haré con ellos una alianza de paz, una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre; tendré mi morada junto a ellos, yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y reconocerán las naciones que yo soy el Señor que consagra a Israel, cuando esté mi santuario en medio de ellos para siempre».

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL (Jr 31, 10. 11-12ab. 13 [R.: cf. 10d])

R. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño


V. Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño.

R. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.

V. Porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte».
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor.

R. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.

V. Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas.

R. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.


Versículo antes del Evangelio Cf. Ez 18, 31
Apartad de vosotros todos vuestros delitos —dice el Señor—, renovad vuestro corazón y vuestro espíritu.


EVANGELIO
Para reunir a los hijos de Dios dispersos

╬ Lectura del santo Evangelio según san Juan (Jn 11, 45-57)
R. Gloria a ti, Señor.

EN AQUEL TIEMPO, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús.
Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron:
«¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación».
Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo:
«Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera».
Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos.
Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos.
Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban:
«¿Qué os parece? ¿Vendrá a la fiesta?».
Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Papa Benedicto XVI, Jesús de Nazaret 2

A las palabras de Caifás, que equivalían prácticamente a una condena a muerte, Juan ha añadido un comentario en la perspectiva de fe de los discípulos. Primero subraya –como ya hemos observado– que las palabras sobre el morir por el pueblo habían tenido su origen en una inspiración profética, y prosigue: «Jesús iba a morir por la nación; y no sólo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos» (Jn 11, 52). Efectivamente, esto se corresponde ante todo con el modo de hablar judío. Expresa la esperanza de que en el tiempo del Mesías los israelitas dispersos por el mundo serían reunidos en su propio país (cf. Barrett, p. 403).
Pero en labios del evangelista estas palabras adquieren un nuevo significado. El reencuentro ya no se orienta a un país geográficamente determinado, sino a la unificación de los hijos de Dios; aquí resuena ya la palabra clave de la oración sacerdotal de Jesús. La reunión mira a la unidad de todos los creyentes y, por tanto, alude a la comunidad de la Iglesia y, ciertamente, más allá de ella, a la unidad escatológica definitiva.
Los hijos de Dios dispersos no son únicamente los judíos, sino los hijos de Abraham en el sentido profundo desarrollado por Pablo: aquellos que, como Abraham, están en busca de Dios; quienes están dispuestos a escucharlo y a seguir su llamada; personas, podríamos decir, en actitud de «Adviento».
Se pone así de manifiesto la nueva comunidad de judíos y gentiles (cf. Jn 10, 16). De este modo se abre desde aquí un nuevo acceso a las palabras de la Última Cena sobre los «muchos» por los que el Señor da la vida: se trata de la congregación de los «hijos de Dios», es decir, de todos aquellos que se dejan llamar por Él.


Pensamientos para el Evangelio de hoy

«Uno solo murió por todos; y éste mismo es quien ahora por todas las iglesias, en el misterio del pan y del vino, inmolado, nos alimenta; creído, nos vivifica; consagrado, santifica a los que los consagran» (San Gaudencio de Brescia).

«Para los cristianos siempre habrá persecuciones, incomprensiones. Pero hay que afrontarlas con la certeza de que Jesús es el Señor, y éste es el desafío y la cruz de nuestra fe» (Francisco).

«(…) La Biblia venera algunas grandes figuras de las “naciones”, como “Abel el justo”, el rey-sacerdote Melquisedec (…), o los justos “Noé, Daniel y Job”. De esta manera, la Escritura expresa qué altura de santidad pueden alcanzar los que viven según la alianza de Noé en la espera de que Cristo ‘reúna en uno a todos los hijos de Dios dispersos’ (Jn 11,52)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 58).


 

Después de la Hora Nona:

SEMANA SANTA
Segunda semana del Salterio


Misa vespertina del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor (rojo).
Liturgia de las Horas: I Vísp. del oficio dominical. Comp. Dom. I.

 

08 de abril - VIERNES DE LA V SEMANA DE CUARESMA, feria - Abstinencia

 



 
 VIERNES DE LA V SEMANA DE CUARESMA, feria
 Viernes de la I Semana del Salterio (Liturgia de las Horas,
 Tomo II)


HORARIOS
PARA LOS DÍAS DE SEMANA SANTA




PROGRAMA PARROQUIAL:
VIERNES, 08 DE ABRIL

- Horario de la parroquia: abierta de 10.30 h. a 13.30 h. y de 17.00 h. a 21.30 h.

- Horario de despacho: de lunes a viernes, de 10.30 h. a 13.30 h y de 17.00 h. a 20.00 h.

- Confesiones: de 10.30 h. a 13.30 h., como preparación para la Pascua.

- Misa exequial de +JOSÉ RAMÓN CUMBRERAS MÁRQUEZ, en la Parroquia (a las 16.00 h.).

- Celebración Cuaresmal con los jóvenes de Confirmación I y Confirmación II, en la Parroquia (a las 18.00 h.).

- Rezo del Vía Crucis, en la Parroquia (a las 19.00 h.).


- Rezo del Santo Rosario en la Parroquia (a las 20.00 h.) y Eucaristía del Viernes de la V Semana de Cuaresma (a las 20.30 h.).



La Cuaresma:
El Señor está con nosotros


El Tweet del Papa:




NOTICIAS DE ACTUALIDAD


    Portada



SANTORAL DE HOY

Elogio: Conmemoración de san Dionisio, obispo de Corinto, quien, dotado de admirable conocimiento de la palabra de Dios, no sólo enseñó con la predicación a los fieles de su ciudad, sino también a los obispos de otras ciudades y provincias mediante sus cartas.

Refieren a este santo: San Pinito de Cnosos.


Elogio: En el convento de Belmonte, cerca de Cuenca, en España, beato Domingo del Santísimo Sacramento Iturrate, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, que trabajó con todas sus fuerzas para la salvación de las almas y en magnificar la gloria de la Trinidad.


   San Agabo, santo del NT   

Conmemoración de san Agabo, profeta, que, según atestiguan los Hechos de los Apóstoles, movido por el Espíritu Santo anunció una gran hambre sobre toda la tierra, así como las dificultades que Pablo tuvo que soportar de los gentiles. († s. I)

   Santos Herodión, Asíncrito y Flegón, santos del NT   

Conmemoración de los santos Herodión, Asíncrito y Flegón, a los que el apóstol san Pablo saluda en la Carta a los Romanos. († s. I)

   San Dionisio de Corinto, obispo   

Conmemoración de san Dionisio, obispo de Corinto, quien, dotado de admirable conocimiento de la palabra de Dios, no sólo enseñó con la predicación a los fieles de su ciudad, sino también a los obispos de otras ciudades y provincias mediante sus cartas. († c. 180)

   Santos Timoteo, Diógenes, Macario y Máximo, mártires

En Antioquía, en Siria, santos Timoteo, Diógenes, Macario y Máximo, mártires. († s. inc.)

   San Dionisio de Alejandría, obispo y confesor

En Alejandría de Egipto, san Dionisio, obispo, varón de gran erudición, que, insigne por haber confesado su fe muchas veces y admirable por la diversidad de sufrimientos y tormentos padecidos, descansó ya anciano, manteniendo siempre la fe, en tiempo de los emperadores Valeriano y Galieno. († c. 265)

   San Amancio de Como, obispo   

En Como, de la Liguria, san Amancio, obispo, que fue el tercero en la cátedra de esta Iglesia y fundó la basílica de los Apóstoles. († c. 448)

   Beato Clemente de Osimo, religioso presbítero   

En Orvieto, de la Toscana, en Italia, beato Clemente de Osimo, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que dirigió y promovió la Orden con gran eficacia y adaptó sabiamente sus leyes. († 1291)

   Beato Julián de San Agustín, religioso   

En Alcalá de Henares, en España, beato Julián de San Agustín, religioso de la Orden de Hermanos Menores Descalzos, que, tomado por loco a causa de su exagerada penitencia, y varias veces rechazado de la vida religiosa, predicó a Cristo más con el ejemplo de su virtud que con la palabra. († 1606)

   Santa Julia Billiart, virgen y fundadora

En Namur, junto al Mosa, en Brabante, santa Julia Billiart, virgen, que, para asegurar la educación de las jóvenes, fundó la Congregación de Hermanas de Nuestra Señora y propagó la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. († 1816)

   Beato Augusto Czartoryski, religioso presbítero   

En Alassio, cerca de Albenga, de la Liguria, en Italia, beato Augusto Czartoryski, presbítero de la Sociedad de San Francisco de Sales, cuya salud enfermiza no le impidió caminar según la llamada de Dios y mostrar eximios ejemplos de santidad. († 1893)

   Beato Domingo del Santísimo Sacramento Iturrate, religioso presbítero   

En el convento de Belmonte, cerca de Cuenca, en España, beato Domingo del Santísimo Sacramento Iturrate, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, que trabajó con todas sus fuerzas para la salvación de las almas y en magnificar la gloria de la Trinidad. († 1927)


LITURGIA DE HOY

Misa de feria (morado).

MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Cuaresma.

LECC.: vol. II.

- Jer 20, 10-13. El Señor es mi fuerte defensor.
- Sal 17. R. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó.
- Jn 10, 31-42. Intentaron detenerlo, pero se les escabulló de las manos.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 9 de abril, pág. 246.

CALENDARIOS: Servitas: Santa María al pie de la cruz (F).


Antífona de entrada Sal 30, 10. 16. 18

Piedad, Señor, que estoy en peligro, líbrame de mis enemigos que me persiguen; Señor, no quede yo defraudado tras haber acudido a ti.

Monición de entrada

Al acercarse la Semana Santa, la piedad cristiana ha dedicado tradicionalmente este viernes de la quinta semana de Cuaresma a la meditación de la pasión del Señor y a la contemplación del sufrimiento de la Virgen María. Su presencia durante la vida pública de Cristo fue discreta, pero aparece de nuevo en la pasión y muerte de su Hijo. Junto a la cruz del Señor la Virgen sufrió como nadie por los tormentos que él padeció, de este modo y para siempre María está íntima y fielmente asociada a su pasión salvadora.
Al confiarle el cuidado materno del discípulo amado, la Virgen de los Dolores es para nosotros ejemplo de fortaleza y consuelo en nuestros sufrimientos, y su ejemplo nos ayuda a vivir, como ella, fieles en el seguimiento de Cristo, en los momentos tanto de gozo como de dolor.


Oración colecta

Perdona las culpas de tu pueblo, Señor,
y que tu bondad nos libre de las ataduras del pecado,
que hemos cometido a causa de nuestra debilidad.
Por nuestro Señor Jesucristo.

O bien:

Oh, Dios, que en este tiempo otorgas con bondad a tu Iglesia
imitar devotamente a santa María
en la contemplación de la pasión de Cristo,
concédenos, por la intercesión de la Virgen,
adherirnos cada día más firmemente a tu Hijo unigénito
y llegar finalmente a la plenitud de su gracia.
Él, que vive y reina contigo.

LECTURAS DE LA MISA

PRIMERA LECTURA 
El Señor es mi fuerte defensor

Lectura del libro de Jeremías (Jr 20, 10-13)

OÍA la acusación de la gente:
«“Pavor-en-torno”,
delatadlo, vamos a delatarlo».
Mis amigos acechaban mi traspié:
«A ver si, engañado, lo sometemos
y podemos vengarnos de él».
Pero el Señor es mi fuerte defensor:
me persiguen, pero tropiezan impotentes.
Acabarán avergonzados de su fracaso,
con sonrojo eterno que no se olvidará.
Señor del universo, que examinas al honrado
y sondeas las entrañas y el corazón,
¡que yo vea tu venganza sobre ellos,
pues te he encomendado mi causa!
Cantad al Señor, alabad al Señor,
que libera la vida del pobre
de las manos de gente perversa.

Palabra de Dios.
R. Te alabamos, Señor.


SALMO RESPONSORIAL (Sal 17, 2-3a. 3bc-4. 5-6. 7 [R.: cf. 7])

R. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó.

V. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.

R. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó.

V. Dios mío, peña mía, refugio mío,
escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos.

R. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó.

V. Me cercaban olas mortales,
torrentes destructores me aterraban,
me envolvían las redes del abismo,
me alcanzaban los lazos de la muerte.

R. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó.

V. En el peligro invoqué al Señor,
grité a mi Dios:
desde su templo él escuchó mi voz,
y mi grito llegó a sus oídos.

R. En el peligro invoqué al Señor, y él me escuchó.


Versículo antes del Evangelio Jn 6, 63c. 68c
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.


EVANGELIO
Intentaron detenerlo, pero se les escabulló de las manos

╬ Lectura del santo Evangelio según san Juan (Jn 10, 31-42)
R. Gloria a ti, Señor.

EN AQUEL TIEMPO, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús.
Elles replicó:
«Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?».
Los judíos le contestaron:
«No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios».
Jesús les replicó:
«¿No está escrito en vuestra ley: “Yo os digo: sois dioses”? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y no puede fallar la Escritura, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros: “¡Blasfemas!” Porque he dicho: “Soy Hijo de Dios”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre».
Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí.
Muchos acudieron a él y decían:
«Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad».
Y muchos creyeron en él allí.

Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.

San Hilario, De Trin. 1, 7

¿Qué lugar hay aquí para la adopción, para conceder un nombre, de manera que no sea Hijo de Dios por naturaleza cuando la prueba de que es Hijo de Dios son las obras del poder de su Padre? Porque la creatura no se equipara a Dios, puesto que a El no se le puede comparar naturaleza alguna que le sea ajena. Da testimonio de que El cumple no lo que es suyo sino lo que es de su Padre, a fin de no destruir el hecho de su generación por la grandeza de sus actos. Y como bajo el misterio del cuerpo, tomado y nacido de María, no se veía la naturaleza del Hijo del hombre y de Dios, la fe nos lo avisa por los hechos, diciendo: "Mas si las hago, aunque a mí no me queráis creer, creed a las obras". ¿Por qué, pues, el misterio del nacimiento humano ha de impedir el conocimiento del nacimiento divino, cuando Aquel que ha recibido este nacimiento divino cumple todas sus obras, rodeado de esta humanidad que lo sigue? Haciendo, pues, las obras de su Padre, ha querido demostrar lo que debía creerse en las obras, porque añade: "Para que conozcáis y creáis que El está en mí, y yo en el Padre". Esto significan aquellas palabras: "Soy Hijo de Dios", y esto ( Jn 10, 30): "Yo y el Padre somos una cosa".

 

Pensamientos para el Evangelio de hoy

«Cree para comprender y comprende para creer» (San Agustín).

«Muchas personas estuvieron en estrecho contacto con Jesús y no le creyeron… Si tú tienes el corazón cerrado, la fe no entra. Dios Padre siempre nos atrae hacia Jesús; somos nosotros quienes abrimos o cerramos nuestro corazón» (Francisco).

«Los signos que lleva a cabo Jesús testimonian que el Padre le ha enviado. Invitan a creer en Jesús. Concede lo que le piden a los que acuden a Él con fe. Por tanto, los milagros fortalecen la fe en Aquél que hace las obras de su Padre: éstas testimonian que Él es Hijo de Dios (cf. Jn 10,31-38)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 548).