SÁBADOS DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria
- Horario de la parroquia: abierta de 10.30 a 13.30 h.
- Presentación de las Hermandades Filiales de la Virgen de Montemayor, del Viernes de la III Semana de Pascua, en la Ermita de Montemayor (a las 13.00 h.).
- Rezo del Santo Rosario (a las 18.30 h.) y Eucaristía I Vísperas del Domingo IV de Pascua, con las Hermandades Filiales de Montemayor en la Ermita de Montemayor (a las 19.00 h.).
- Rezo del Santo Rosario (a las 20.00 h.) y Eucaristía I Vísperas del Domingo IV de Pascua, en San Francisco (a las 20.30 h.).
- Celebración de la Eucaristía con las Comunidades Neocatecumenales, en San Francisco (a las 21.30 h.).
SANTORAL DE HOY
Elogio: En Roma, conmemoración de santa Domitila, mártir, que, sobrina del cónsul Flavio Clemente, durante la persecución desencadenada bajo el emperador Domiciano, acusada de haber renegado de los dioses paganos, por su testimonio de fe en Cristo fue deportada, junto con otros cristianos, a la isla de Ponza, en donde consumó un prolongado martirio.
Refieren a este santo: San Flavio Clemente.
Otros santos de este día:
San Flavio y cuatro compañeros, mártires
En Nicomedia, ciudad de Bitinia, san Flavio y cuatro compañeros, mártires.
San Cenérico, diácono y monje
En el territorio de Cenomanum, en la Galia, san Cenérico, diácono y monje, el cual, después de visitar los sepulcros de san Martín de Tours y de san Julián de Le Mans, pasó el resto de su vida en la soledad y la austeridad.
San Juan de Beverley, monje y obispo
En Beverley, en Northumbría, san Juan, obispo primero de Hexham y después de York, que asoció el trabajo pastoral con la oración en soledad, y después de haber renunciado a su cargo, pasó los últimos años de su vida en el cenobio que él mismo había fundado en aquel lugar.
Beata Gisela de Hungría, abadesa
En el monasterio de Niedernburg, cercano a Passau, en la región de Baviera, en Alemania, beata Gisela, que estuvo casada con san Esteban, rey de Hungría, a quien ayudó en la propagación de la fe. A la muerte de su esposo fue privada de sus bienes y de su reino, y se retiró al citado monasterio, que gobernó después como abadesa.
San Antonio de Las Grutas, eremita
En Kiev, ciudad antiguamente rusa, san Antonio, ermitaño, que inició su vida monástica en el monte Athos y después la prosiguió en el monasterio de esta ciudad, denominado de Las Grutas.
Beato Alberto de Bérgamo, penitente
En Cremona, en la región de Lombardía, beato Alberto de Bérgamo, labrador, que después de soportar con paciencia las reprensiones que su mujer le hacía por su gran generosidad hacia los pobres, abandonó sus tierras y vivió como hermano de la Orden de Penitencia de Santo Domingo.
Santa Rosa Venerini, virgen y fundadora
En Roma, santa Rosa Venerini, virgen, nacida en Viterbo, que fundó las Maestras Pías Venerinas, con las que abrió en Italia las primeras escuelas para la educación de las niñas.
San Agustín Roscelli, presbítero y fundador
En Génova, en Italia, san Agustín Roscelli, presbítero y fundador de la Congregación de Hermanas de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, para la formación de las niñas.
Beato Francisco Paleari , presbítero
En Turín, Italia, beato Francisco Paleari, sacerdote cottolenguino, que se dedicó a los pobres y a los enfermos en la Pequeña Casa de la Divina Providencia, y a la enseñanza, distinguiéndose por su afabilidad y paciencia.
LITURGIA DE HOY
(Hasta la hora nona)
Misa de sábado (blanco).
Oh, Dios, que has renovado
en la fuente bautismal a los que creen en ti,
guarda a los renacidos en Cristo,
para que, vencida toda clase de engaños,
conserven fielmente tu gracia santificadora.
Por nuestro Señor Jesucristo.
LECTURAS DE LA MISA
Audio y comentario del Evangelio de hoy (I)
Audio y comentario del Evangelio de hoy (II)
Se iba construyendo la Iglesia, y se multiplicaba con el consuelo del Espíritu Santo
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (Hch 9,31-42)
EN AQUELLOS DÍAS, la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se iba construyendo y progresaba en el temor del Señor, y se multiplicaba con el consuelo del Espíritu Santo. Pedro, que estaba recorriendo el país, bajó también a ver a los santos que residían en Lida. Encontró allí a un cierto Eneas, un paralítico que desde hacía ocho años no se levantaba de la camilla.
Pedro le dijo:
«Eneas, Jesucristo te da la salud; levántate y arregla tu lecho».
Se levantó inmediatamente. Lo vieron todos los vecinos de Lida y de Sarón, y se convirtieron al Señor.
Había en Jafa una discípula llamada Tabita, que significa Gacela. Tabita hacía infinidad de obras buenas y de limosnas. Por entonces cayó enferma y murió. La lavaron y la pusieron en la sala de arriba.
Como Lida está cerca de Jafa, al enterarse los discípulos de que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres a rogarle:
«No tardes en venir a nosotros».
Pedro se levantó y se fue con ellos. Al llegar, lo llevaron a la sala de arriba, y se le presentaron todas las viudas, mostrándole con lágrimas los vestidos y mantos que hacía Gacela mientras estuvo con ellas. Pedro, mandando salir fuera a todos, se arrodilló, se puso a rezar y, volviéndose hacia el cuerpo, dijo:
«Tabita, levántate».
Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó. Él, dándole la mano, la levantó y, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva.
Esto se supo por todo Jafa, y muchos creyeron en el Señor.
R. Te alabamos, Señor.
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor.
en presencia de todo el pueblo.
Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
R. ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando el nombre del Señor.
R. ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
Aleluya Cf. Jn 6, 63c. 68c
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. R.
¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna
R. Gloria a ti, Señor.
EN AQUEL TIEMPO, muchos de los discípulos de Jesús dijeron:
«Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?».
Sabiendo Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:
«¿Esto os escandaliza?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y, con todo, hay algunos de entre vosotros que no creen».
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar.
Y dijo:
«Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí si el Padre no se lo concede».
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
Entonces Jesús les dijo a los Doce:
«¿También vosotros queréis marcharos?».
Simón Pedro le contestó:
«Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios».
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«El Pan eucarístico, fármaco de inmortalidad, antídoto contra la muerte» (San Ignacio de Antioquía).
«‘¿También vosotros queréis marcharos?’. Esta inquietante provocación resuena en el corazón, y espera de cada uno una respuesta personal» (Benedicto XVI).
«El primer anuncio de la Eucaristía dividió a los discípulos, igual que el anuncio de la pasión los escandalizó (…). La Eucaristía y la cruz son piedras de tropiezo (…). ‘¿También vosotros queréis marcharos?’ (Jn 6,67): esta pregunta del Señor, que resuena a través de los tiempos, es un a invitación de su amor a descubrir que sólo Él tiene ‘palabras de vida eterna’ (Jn 6,68)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.336).
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